lunes, 13 de julio de 2009

BOLICHE


INTRODUCCIÓN

El juego con materiales es un apoyo importante para trabajar en el área de matemáticas, pues permite el manejo de las cantidades de una manera muy concreta y sencilla, más cuando los niños están aprendiendo a trabajar con cantidades, por ejemplo, para sumar o restar.

El juego de bolche ofrece al docente una muy buena opción para el trabajo de las matemáticas, y es aplicable a cualquier grado o nivel educativo, ya que la actividad puede adaptarse a una gran diversidad de contenidos como el manejo de los colores, conteo oral, reconocimiento de números, operaciones básicas, valor posicional, gráficas de barras, e incluso coordicación fina (al momento de darle dirección a la bola); hasta se puede trabajar en la lectura y escritura.

MATERIALES

Para esta actividad se necesitan los pinos de boliche, que en caso de no contar con ellos se pueden utilizar botellas de refresco vacías, o llenas con agua, arena o cualquier otro material, hasta la mitad, para darle un poco más de peso.


Se necesita también una bola de boliche, que en caso de no haber, se puede utilizar cualquier pelota, siempre y cuando tenga el peso suficiente para derribar los pinos.


Aunque sólo es necesario tener una pelota para jugar, se puede procurar que cada niño tenga su propia bola de boliche, para agilizar un poco el juego, aunque esto no es tan necesario.


Por último, se requiere un espacio amplio, que permita la movilidad tanto del material como de los niños, y también un cuaderno o tabla donde llevar los registros de lo que cada uno consigue hacer al derribar los pinos.

PROCEDIMIENTO

Independientemente del contenido que se vaya a trabajar en este juego, el procedimiento siempre será el mismo, derribar los pinos y contar; pero primero es necesario fijar los turnos de una manera ordenada, haciendo un volado, tirando un dado o por sorteo.

Se debe aclarar a cada uno que debe tirar la bola a una distancia determinada y no acercarse más de lo señalado porque "es hacer trampa", entonces el niño tira la bola en dirección a los pinos. En el caso de la distancia, es recomendable considerar que tanto nivel de maduración en cuanto a corrdinación fina tiene el niño, pues si estamos trabajando con niños que presentan cierta dificultad en su coordinación, si se ubican a una distancia considerable de los pinos, les costará más trabajo dar dirección y la actividad puede no llegar a su objetivo esperado.


Al momento de tirar la bola, mientras esta se dirige a los pinos, el niño debe permanecer en su lugar, no debe caminar junto con la bola en movimiento, esto para evitar discuciones o desacuerdos, por ejemplo, si accidentalmente el niño golpeó con el pie la bola y tiró muchos pinos.


Una vez ejecutado el tiro, el niño debe hacer el conteo de los pinos tirados, considerando el contenido que se está trabajando, por ejemplo, debe contar cuántos azules y cuántos rojos derribó, o cuántos en total y sumarlos con los obtenidos en el turno anterior, qué número ebtuvo si cada rojo vale 1 y cada amarillo vale 10, etc.

EJEMPLOS DE ACTIVIDAD

Con las siguientes imágenes explicaré ejemplos de cómo se puede trabajar esta actividad. Para facilitar la explicación asignaré a cada niño una letra, en este caso, la primera niña será marcada con la letra A, el niño de la segunda imagen le asignaré la letra B, y la última niña será C.

CONTEO ORAL

Al momento de derribar los pinos, gana simplemente aquel o aquella que haya derribado más pinos, sin considerar el color del pino, unicamente la cantidad cuenta.

En este juego, la niña A derribó 7 pinos (uno de ellos está en la mano de la maestra), por lo que obtuvo 7 puntos.


El niño B ha derribado 5 pinos, por lo que ha obtenido 5 puntos a su favor.


La niña C sólo obtiene un punto, ya que derribó un pino. Por lo tanto, ha ganado la niña A.

El juego continúa realizando más turnos, pero sin acumular puntos, en cada juego nuevo hay un nuevo ganador, en este caso, se puede llevar también el conteo de cuántas veces ha ganado cada niño.

SUMAS

Considerando los turnos iniciales anteriores, y cada niño vuelve tirar la bola y cuenta los pinos derribados, pero en este caso, se considerará la cantidad acumulada en pinos anteriores.

Niña A: En el primer turno derribó 7 pinos, y en el segundo turno derribó 3, obtuvo así 10 puntos.

Niño B: En el primer turno derribó 5 pinos, y en el segundo turno derribó otros 5, obtuvo así 10 puntos.

Niña C: En el primer turno derribó 1 puno, y en el segundo derribó todos los 10 pinos, obteniendo 11 puntos.

La actividad continua hasta llegar a un número determinado de turnos y gana quien haya obtenido el puntaje más alto; hasta el momento, en el ejemplo, va ganando la niña C.

Otra manera de manejar la suma, cuando trabajamos con niños de grados más avanzados es asignar a cada pino un valor determinado, por ejemplo, cada pino rojo vale 18 puntos, cada pino amarillo vale 27, y cada pino azul vale 9. Entonces:

Niña A: Derribó uno rojo (18 puntos), 2 amarillos (54 puntos) y 4 azules (36 puntos), por lo que obtiene un puntaje total 108.

Niño B: Derribó uno rojo (18 puntos), 3 amarillos (81 puntos) y 1 azul (9 puntos), por lo que obtiene un puntaje total 108.

Niña C: Derribó solamente uno amarillo, por lo que su puntaje es de 27.

En este caso, la niña A y el niño B están empatados. El juego prosigue de la misma manera, hasta determinado número de turnos y gana quien haya obtenido el mayor puntaje.

RESTAS

Para trabajar las restas se puede asignar un número inicial, por ejemplo el 200, mismo al que le estarán restando los puntajes obtenidos, y el juego termina ya sea cuando alguien agotó el puntaje y llegó a cero, o ya sea que se juegue con la condición de que quien vaya llegando a cero queda fuera del juego, hasta que sólo haya quedado un niño, que será el ganador. De esta manera:

Niña A: Derribó uno rojo (18 puntos), 2 amarillos (54 puntos) y 4 azules (36 puntos), por lo que obtiene un puntaje total 108, al restarle a 200, le quedarán 92 puntos por jugar.

Niño B: Derribó uno rojo (18 puntos), 3 amarillos (81 puntos) y 1 azul (9 puntos), por lo que obtiene un puntaje total 108, al restarle a 200, le quedarán 92 puntos por jugar.

Niña C: Derribó solamente uno amarillo, por lo que su puntaje es de 27, al restarle a 200, le quedarán 137 puntos por jugar.

Si se considera que gana quien primero agote su puntaje, quienes van ganando son la niña A y el niño B. Si se consideró que va saliendo quien agote sus puntos y gana quien haya quedado al final, la niña C es quien iría ganando el juego.

Cuando trabajamos con niños más pequeños, cada pino tiene un valor de uno, y se asugna un número pequeño que deberán agotar, por ejemplo 15, Así, según las imágenes:

Niña A: Derribó 7 pinos, si se resta a 15, le quedarían 8 puntos por agotar.

Niño B: Derribó 5 pinos, si se resta a 15, le quedarían 10 puntos por agotar.

Niña C: Derribó solamente uno amarillo, al restar a 15, le quedarían 14 puntos por jugar.

Si se considera que gana quien primero agote su puntaje, iría ganando la niña A. Si se consideró que va saliendo quien agote sus puntos y gana quien haya quedado al final, la niña C es quien iría ganando el juego.

VALOR POSICIONAL

Es parecido al ejemplo de las sumas, sin embargo, los valores asignados en este caso debe considerar un valor posicional, por ejemplo, cada pino rojo equivale a una unidad, cada pino azul es una decena, y cada pino amarillo vale una centena. De esta manera, dependiendo del color de los pinos y su valor, es un número que deberán formar y leer en voz alta; así:

Niña A: Derribó uno rojo (unidad), 4 azules (decenas) y 2 amarillos (centenas), por lo que ha formado el número 241.

Niño B: Derribó uno rojo (unidad), un azul (decena) y 3 amarillos (centenas), por lo que obtiene la cantidad de 311.

Niña C: Derribó solamente uno amarillo, por lo que formó el número 100.

En este ejemplo, sería el niño B. quien iría ganando el juego, ya que ha formado el número mayor.

COLORES

El niño simplemente debe diferenciar la cantidad de pinos de cada color que ha derribado.

Niña A: Derribó uno rojo, 4 azules y 2 amarillos.

Niño B: Derribó uno rojo, uo azul y tres amarillos.

Niña C: Derribó solamente uno amarillo.

GRÁFICA DE BARRAS

Se trabaja igual que la forma anterior con los colores, pero se lleva un registro de los pinos derribados de cada color durante un número determinado de turnos; supongamos un total de 5 turnos para cada niño, entonces:

Niña A: En el primer turno derribó 1 rojo, 4 azules y 2 amarillos. Al segundo turno derribó 2 rojos, 1 azul y 2 amarillos. Al tercer turno derribó sólo 3 azules. Al cuarto turno derribó sólo 2 rojos. Al quinto turno derribó 2 rojos y 1 amarillo. Así se ha registrado que derribó en total 7 rojos, 8 azules y 5 amarillos.

Niño B: En el primer turno derribó 1 rojo, 1 azul y 3 amarillos. Al segundo turno derribó 2 rojos, 4 azules y 3 amarillos. Al tercer turno derribó sólo 3 azules. Al cuarto turno derribó 1 rojo, 4 azules y 1 amarillo. Al quinto turno derribó 1 rojo y 2 azules. Así se ha registrado que derribó en total 5 rojos, 14 azules y 7 amarillos.

Niña C: En el primer turno derribó sólo 1 amarillo. Al segundo turno derribó 2 rojos, 2 azules y 3 amarillos. Al tercer turno derribó sólo 3 amarillos. Al cuarto turno derribó 1 rojo, 1 azul y 4 amarillos. Al quinto turno derribó 1 rojo y 2 azules. Así se ha registrado que derribó en total 4 rojos, 5 azules y 11 amarillos.

Con los datos anteriores se puede realizar una gráfica de barras:

RECONOCIMIENTO DE NÚMEROS

Simplemente a cada pino se le coloca un número en la parte de abajo, y al momento de derribarlos, el niño debe decir el número de cada pino derribado.

LECTURA Y ESCRITURA

A cada pino se le coloca en la parte de abajo una letra, incluídas las cinco vocales y 5 consonantes, por ejemplo S, M, L, P, J. Así, el niño debe identificar las letras que ha derribado y formar algunas palabras con ellas, ya sea que simplemente mencione o, si se puede, escriba una palabra que inicie con cada letra o que escriba una o dos palabras que incluya todas o varias de esas letras; dependiendo del conocimieto de los niños que jueguen.

Tomando la imagen de la niña A, supongamos que obtuvo las siguientes letras: A, E, O, I, M, S, J; por lo que puede decir Avión, Elote, Oso, Isla, Mesa, Silla, Jugo. O puede mencionar las palabras MEnSAJE y SEMIllA, ya que incluyen varias de las letras.

Se puede también trabajar utilizando sílabas en lugar de letras, si es que los niños tienen mayor conocimiento.

Tomando ahora a fotografía del niño B, podemos suponer que en sus 5 pinos derribados ha obtenido las sílabas SA, TA, LO, PE y ME. Entonces puede mencionar una palabra con cada sílaba (SApo, TAmal, LOco, PElícula y MEdicina) o formar palabras con dos o más sílabas (PELOTA, MESA, META).

IMÁGENES DE ACTIVIDADES

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