sábado, 14 de mayo de 2011

EL FANTASMA DEL NIÑO DE EL ZURQUI

Esto me sucedió hace como un año, yo vivo en Costa Rica, por aquí hay un cerro al que conocen como El Zurqui, el lugar es una montaña donde hace mucho frío por la noche.

A mi marido le gustaban los lugares así y compró una casa en esa montaña, la casa era bonita, tenía forma de cabaña y la parte de arriba era como un desván; la casa estaba rodeada de árboles y a un costado de esta vivienda había un río; para entrar había que pasar por una calle desolada que quedaba a unos 4 km de la carretera. La verdad, nunca me gustó esa casa, desde que la vi, cuando entraba daba una sensación escalofriante.

En una ocasión, como a las 3:00 de la mañana mi esposo me mandó a sacar unas cosas del  auto que estaba estacionado en el lote, yo salí como si nada, pero cuando prendí el foco para ver dentro del carro, de reojo pude notar que a menos de dos metros de mi había un niño que me miraba, estaba agachado, desnudo, con las manitas entre su cuerpo temblando; tenía el pelo lacio y largo, y una carita preciosa. Pero lo que me asustó fue que el niño se miraba morado. Pasé cerca de 20 minutos observándolo cuidadosamente, pensando si acercarme o no, y con el foco traté de enfocarlo para verlo mejor y en ese momento se levantó de su lugar muy rápidamente y de repente ya no estaba.

Hace poco me enteré que en ese lugar se contaba la historia de un niño que tenía 7 años a quien los padres lo mandaron solito a vender cajetas al pueblito, el niño aboradía el último camión en pasar, pero según cuentan, ese camión nunca pasó y el niño sufrió con el frío hasta que murió. Cuando lo encontraron, estaba en la misma posición que yo lo encontré y con ese color azul causado por el frío...

Leyenda extraída del Periódico La i, edición del  Domingo 1 de mayo del 2011.

1 comentario:

francisco dijo...

jajajaja tu pones eso y yo estoy organizando una escurcion para acampar montaña adentro del braulio carrillo jajajaja sera exelente para asustar a mis compañeros solo espero no ser yo el asustado